Podemos imaginar, si así nos place, que el ser humano es un proyecto divino hecho ex profeso para cumplir algún propósito que sólo ese creador debe conocer. Pero, con alma o sin ella, ese buen dios hipotético nos dejó un mensaje bien claro en nuestros genes: los humanos, como todos y cada uno de los seres vivos actuales o del pasado, somos una colonia de muchos billones de células con tareas muy específicas y coordinadas hacia un mismo fin, somos un sistema biológico muy complejo y nos debemos sólo a él -al propio sistema biológico, claro, no a ninguna divinidad-, a sus reglas y a sus intereses, que, en síntesis, se reducen a perpetuar la especie de la manera más eficaz posible, eso es replicar el sistema biológico humano una y otra vez con absoluta independencia de los sentimientos, esperanzas u objeciones que pueda tener o plantear esa entidad, de base biológica, que denominamos "conciencia".
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Ese es un parrafo descriptivo, ciertamente... pudiste hallar en el gerundios?
ResponderEliminarBuen trabajo, chica guapa!
Saludos cordiales nuevamente!!!
LCTC Miguel Angel Salazar Oliva